Poesía | Poema Pítico (2016)

Autor: Cleon Heromenes Nireus

¡Que el aroma a laurel
impregne todos los rincones!
¡Que el ciprés sextil
eleve hasta los astros
la música y la curación!
Oh, Apolo, hijo de Zeus
que parte con su rayo
el Mal de los hombres,
tuya es la grandeza
pues proteges la profecía
¡Por ti el futuro
no es esquivo!
Que todos teman tu castigo
porque eres capaz
desde una distancia
con una sola flecha
de imponer el último hálito
a quien desafía la Virtud.
Te reuniste con Pitón
el día de su final,
e impusiste sobre ella
la suerte de tu flecha
lamentó la vida y se retorció
sufriendo como un ser normal
la sangre brotó cuando cesó
su respiración maligna.
Dijiste “Ahora la crueldad
quedará como una pesadilla,
aquí en la Tierra a los pies de
Hiperión
se pudrirá la maldad de Pitón”.
Así cerca de Delfos
floreció la primavera,
gracias al arco fuerte
del hijo de Zeus y Leto,
quien puso fin a la criatura
puesta en el mundo por Gea
para ser una plaga de los hombres.
El santuario que honra su nombre
es lugar santo de todos conocido,
por eso es para nosotros
desde este momento
Apolo Pitio

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