Discurso de Wiew Wers en la Asamblea General de Timeria el 23 de iunius de 2018

Es una sola afirmación y sin más argumentación que el pesimismo al que quienes quieren convertir Timeria en una empresa privada no quieren dar respuesta, que no es otra cosa que la “crisis brutal” que está atravesando Timeria. Y yo me pregunto, ¿cuándo no hemos estado en crisis? ¿Alguien se ha leído nuestro Compendio de Historia? Porque ahí aparecen crisis tras crisis, soluciones creativas que nos han traído hasta aquí hoy, más de dieciséis años después.

Se trata de la cuestión más importante porque es la clave de la que depende todo lo demás. Si somos conscientes de que no estamos construyendo un país ordinario ¿cuál de ellos no está hoy mismo en crisis interna, qué pasa acaso en Alemania, Francia, Italia o España, qué pasa en Estados Unidos?. Tenemos que entender la conducta de los enemigos internos, que lo son, lo han sido y si no son definitivamente expulsados de Timeria lo seguirán siendo. No podremos tener un partido político cuyo programa pase por desmantelar todo nuestro orden constitucional y legislativo de más de una década para hacer que Timeria sea una marca empresarial, sino que lo decisivo es que la imagen de Timeria como nación eminentemente cultural se produzca como consecuencia de los tres pilares fundamentales sobre los que se fundó este país: Tradición, creatividad y diversión.

Esa es la cuestión a la que los timerios tuvimos que dar respuesta y, sin embargo, no la dimos. Por eso sostengo hoy aquí que es nuestro deber tomar medidas quirúrgicas, drásticas y rápidas, extirpar el cáncer de la codicia y la ambición para que nunca más los vergonzosos sucesos de esta primavera de 2018 vuelvan a repetirse. Ya vimos con claridad las consecuencias de esta pelea fraticida en 2008 y ahora hemos estado a punto de volver a experimentarlas. ¿A cuánto nos quedamos de que volvieran a aparecer falsas timerias? Sí, están las instituciones del Estado pero, ¿realmente somos dependientes de su justicia y represión o acaso no podemos experimentar una liberación plena de ellas teniendo una legislación potente que garantice estabilidad a prueba, literalmente, de bombas?

El golpe de Orestes Seleucos y su camarilla está demostrando lo que había que demostrar. El que Timeria no sea capaz de unir a toda su gente en un proyecto común, con ideas propias. El problema es el inverso al que se planteó desde la antesala del golpe de Seleucos. Habría que demostrar en primer lugar que los timerios están hartos y cansados del sistema que los ha traído hasta aquí desde 2004 a 2008 y luego desde 2013 a 2018. Y únicamente después de que eso se hubiera demostrado, se podría considerar aceptable la incorporación de Timeria al “selecto grupo” de las empresas que se venden como micronaciones. Pero si los propios timerios han demostrado que tienen más interés en venir hoy aquí a esta Asamblea que en participar en la degeneración de Seleucos y su camarilla, en este caso, no puede derribarse lo que se tardó más de tres lustros en levantar.

El interrogante sigue ahí: ¿Puede Timeria comportarse como una democracia madura, manteniendo un gobierno estable hasta agotar la legislatura y después celebrando unas elecciones como las de toda la vida?

Ninguno de los golpistas es ya miembro del Senado o del Consejo de Padres de la Patria, en consecuencia no debería haber impedimento alguno a la solución pacífica y la estabilización de la República. Surge entonces la cuestión de si esta mala representación de país que hemos desarrollado en 2018, especialmente a partir del verano, es más bien una democracia o un juego de niños, y hasta qué punto se puede mantener el nivel de degeneración y enfrentamiento casi guerracivilista en Timeria sin tener que pasar por el mal trago de otra caída de varios años de la nación. El problema de este escenario no es si presumiblemente estamos creando un subproducto de país más apto para el espectáculo y la diversión de todos los públicos, o si en vez de construir una nación realmente estamos exaltándonos como quien se divierte en un juego de rol. El problema es que todo esto es real, pasa ahora miso y lleva pasando desde que se restauró Timeria en 2013, con episodios más suaves o más virulentos.

Se puede seguir pendientes de las reacciones que personas a centenares de kilómetros de distancia, que tuvieron alguna vez una Provincia en Timeria, puedan tener. Se puede seguir pendiente de las reacciones que sus admiradores generen. La diferencia es que para quienes no han creado este país desde el principio su implosión les puede hacer sentir diversión e incluso carcajadas a mandíbula batiente, alimentando así una terrible seña de identidad de este país que lo identifica con la división permanente y las secesiones.

El hecho es que buena parte de los timerios que abandonaron la actividad lo hicieron en silencio, en los diversos escalones sociales, sin armar barullo, cada uno por sus motivos; ni siquiera participaron en el golpe de Seleucos por muy descontentos que estuvieran con la deriva que llevábamos en los últimos años. Eso da algo a entender: si hubieran participado, igual Timeria no tendría sentido. Aunque solo sea porque son muchos los timerios que dejaron la actividad por cualquier motivo y no participaron en métodos de desestabilización y violencia para derrocar el modelo del que nos dotamos, el republicano, demuestra que los únicos culpables del intento de vender Timeria a intereses comerciales y extranjeros son una minoría que tiene una responsabilidad histórica tan contundente, por eso han de ser expulsados para siempre de este país y sin opción a volver.

La defensa de nuestro modelo republicano es mucho más que la defensa de Timeria, porque es la defensa de nuestra ciudadanía individual frente a quienes piensan que el dinero lo puede todo y está por encima de todo. Más allá de si somos progresistas o conservadores, paganos o cristianos ortodoxos, está el núcleo del materialismo que ataca nuestra sociedad, la única reivindicación legítima en este escenario es devolver la vida cotidiana a los timerios, la única prioridad por encima de todo lo demás ha de ser volver a tener una Timeria activa, normal, útil y práctica, con estabilidad y participación diaria. La desintegración temporal de Timeria tiene que servir para reivindicar que nuestra nación cumpla estos objetivos fundamentales. Tenemos los tres pilares: Tradición, creatividad y diversión. Hagamos que se cumplan. Por esto mismo esta reivindicación tienen que hacerla los timerios que quieren seguir participando y los desencantados que les gustaría volver a ver su país florecer. No podemos permanecer más tiempo sin actuar. La batalla que nos jugamos es sencillamente que Timeria desaparezca para siempre y no temporalmente o que se convierta en una empresa corriente como cualquiera de las que vemos en la calle cada día que tratan de vendernos productos de lujo.

Así que la pregunta final que entre todos debemos responder es: ¿Realmente es esta la idea que teníamos de Timeria cuando la creamos?

No pido el voto para nadie

Hace unas horas este medio publicó que apoyo públicamente a la Unión Cívica Nacional, dando a entender con ello que estoy pidiendo el voto a la candidatura de Glycon Scamandius Sejanus. Tal como expresé hace varios días en el Foro Nacional no tengo ninguna intención de condicionar el futuro político de la nación ni quiero favorecer a ningún sector concreto pero ante las noticias que se van sucediendo me he visto en la obligación de remitir esta nota escrita al Periódico de Timeria para exponer mi visión personal y política de la situación actual y las posibles situaciones futuras.

Como todo el mundo sabe a estas alturas, el Partido Socialista ha desaparecido después de sufrir varias escisiones. Este hecho fue muy doloroso en lo personal y en lo político para mi, pues comprenderán que dediqué más de quince años a construir un partido que aglutinara a los timerios partidarios de una sociedad solidaria, redistributiva, progresista y tolerante. Creo que en lo político todas las escisiones que mi partido – el único al que he pertenecido y perteneceré – ha sufrido tienen cabida en el mismo, pero en lo personal comprendo que cada quien haya decidido elaborar un discurso concreto enfocado hacia sus prioridades. Soy consciente de que el momento que atravesamos es grave, incluso en lo personal pienso que peligra el propio concepto de Timeria, toda vez que hemos perdido la capacidad de negociar y acordar, esa que nos hizo montar un modelo bipartidista y garantizó la estabilidad muchos años.

Pienso que Timeria está sobradamente preparada para intentar hacer una democracia directa plena, como propuso el Partido Republicano. Pienso también que el modelo de partidos políticos tuvo utilidad mientras servía para que nuevos timerios supieran encontrar a gente con ideas afines cuando todavía no tenían experiencia ni conocían a nadie en Timeria. Esa era la utilidad de los partidos políticos. Pero hemos caído en un marasmo de partitocracia como la de cualquier país corriente, estamos sumidos en la política espectáculo de ver quién hace propuestas más extremas o de grandeza o conservadoras y esto es terrible, porque ya estamos viendo que el show destruye la nación. Los partidos políticos no tienen ya sentido en Timeria, deberíamos dar el paso hacia una democracia directa donde cada cual presente en el Foro Nacional sus propuestas y las más votadas se elaboren en el Senado.

Por supuesto pienso en lo político que la más a absoluta prioridad debería ser dar más poder a las provincias. Tenemos a gente que ha dedicado muchas horas y dinero de su vida privada a Timeria, creo que es absolutamente reprochable responsabilizar a esos timerios – que lo son por derecho tanto como cualquiera de Hermenepolis – de las causas y consecuencias que nos han conducido a la situación actual. No son esos timerios los culpables de nada sino el anquilosamiento y la falta de voluntad política los que nos han traído hasta aquí. Hemos avanzado muy lentamente mientras los más conservadores no paraban de insultarnos y negociar con extranjeros cómo servir en bandeja este país y venderlo como si acaso Timeria fuese una propiedad privada. Este país es de todos, también de los timerios que no son fundadores. Todos hemos aportado y todos hemos hecho grande Timeria, cada uno aportando a su manera. Nadie, salvo los que han violado la Constitución, debe ser rechazado y expulsado de este país. La gente racista y supremacista, los que se consideran patricios timerios, no me representan, es más, me avergüenzan, porque ese no es el espíritu de Timeria, sino todo lo contrario a lo que quienes fundamos este país teníamos en mente cuando lo creamos. Si esa gente toma el poder el 13 de iunius abandonaré Timeria porque no quiero ser cómplice por acción u omisión de la prostitución, y digo bien, repito, prostitución, de mi país, del país de todo, incluidos los de las provincias.

Quiero dejar bien alto y claro que no votaré a la Unión Cívica Nacional el 13 de iunius porque en lo político pienso que su programa es todo lo contrario a lo que Timeria debe hacer en el futuro. Necesitamos avanzar hacia un país confederal, acabar con el gobierno central, no tiene ya ningún sentido y es un estorbo y un riesgo porque supone una tentación para tomar el poder total en la nación, tenemos que acabar con la partitocracia y avanzar hacia la democracia directa, y además tenemos que avanzar hacia colaborar de lleno con organizaciones y asociaciones que tienen nuestros mismos fines.

Cuando me pronuncié sobre la Unión Cívica Nacional y la candidatura de Sejanus lo hice en lo personal, porque creo es una candidatura legítima y democrática, con buenas intenciones. No creo sinceramente que Sejanus tenga como objetivo prostituir este país como sí lo tienen otros a los que no me referiré hoy aquí pero que todos sabemos por los hechos quiénes son. Alguien interesadamente interpretó mis valoraciones personales como valoraciones políticas y han intentado en balde utilizarme para rentabilizar la Unión Cívica Nacional.

Vivimos en un mundo decadente con una pérdida de valores progresiva, cada vez más nuestras sociedades se vuelven más egoístas y desconfiadas precisamente por la falta de solución a esa decadencia de los valores occidentales. Hasta no hace mucho estaba convencido de que Timeria era una isla al respecto, hoy más bien pienso tanto en lo personal como en lo político que somos como nación un templo profanado.

La respuesta de Timeria ante este contagio de posmodernidad está siendo y mucho me temo la misma que la de los países de Europa que viran hacia el conservadurismo extremo y la irracionalidad. Incluso veo brotes de racismo y supremacismo como nunca antes. Es una vergüenza cómo se utiliza la figura histórica de Ilthio Greek Vahal para promover el discurso del miedo, el odio y el racismo. Todos saben que Vahal fue mi mejor amigo aunque estábamos en distintos partidos, creo que hablo con conocimiento de causa cuando digo que él expulsaría del Partido Nacional – creado y estructurado por él mismo – a casi todos los militantes que tiene hoy día. Por mucho que utilicen a Vahal eso que ellos venden es antagónico al vahalismo.

Por primera vez desde la refundación soy muy pesimista con el futuro de este país. En lo personal comprendo a gente como Sejanus, que añoran las épocas del bipartidismo, de los grandes acuerdos PS-PN, aquella gran ilusión cuando volvimos a refundar la nación después de cinco años en el desierto. Pero en lo político les digo que aquel tiempo ya no volverá y e hecho no debería porque la Timeria de hoy es mucho más grande y compleja que la de entonces. Somos timerios de España, Italia, Grecia y Puerto Rico. Somos un país internacional con unas provincias que salvaron la democracia no hace mucho, con auténticos patriotas que aunque nunca han pisado Hermenepolis sienten este país como cualquiera de la capital corriendo por sus venas. Precisamente gracias a esos patriotas somos hoy más grandes que entonces y serán ellos los que en algún momento deberán coger el testigo, o deberían, mejor dicho.

No, mi voto no será para la Unión Cívica Nacional el 13 de iunius, sino para el Partido Republicano. Es mi opción personal y política, porque considero que representa lo mejor de este país e incluso hace confluir lo que desde hace años han sido el Partido Nacional – el de Vahal, el auténtico no el circo y el Show business de hoy – y el Partido Socialista.

Pero a diferencia de otros no pido el voto para nadie. Pido eso si a todos los timerios que por favor actúen en conciencia y con sentido de país en estas elecciones. Que no se dejen arrastrar por los cantos de sirena que acabarán haciendo naufragar el país.

Si el 13 de iunius gana una de las opciones racista, supremacista, anglosajona y excluyente, habrá ganado la opción de prostituir Timeria a los extranjeros y a los mercaderes. En ese caso no actuaré como un niño rabioso negando dar las claves de acceso al correo oficial y a la web, pero tampoco actuaré como un inocente o desarraigado asistiendo impasible a la transformación de Timeria en una marca comercial como Sealand.

Tanto en lo personal como en lo político creo que mi etapa ya pasó y por eso no volveré a participar en la política de Timeria hasta pasados varios años si es que me es posible. Pero solo si gana el supremacismo, abandonaré Timeria para siempre, porque sé que ese será el principio del fin de este país. No asistiré impasible ni seré cómplice por acción u omisión de la destrucción de mi país, del de todos los timerios.

Por qué votaré por la Unión Cívica Nacional el 13 de iunius

La salida de personas muy válidas e importantes que aportaron mucho a esta nación ha sido un torpedo en la línea de flotación de Timeria. Sufrimos de un debilitamiento que ha llegado a afectar a las instituciones públicas porque incluso el Partido Socialista se ha dividido en dos como no ocurría desde 2005. Los intentos de crear un sistema de comercio y una economía que satisfaga los intereses de quienes veían en Timeria un espacio abierto a la obtención de lucro han sido expansivos y provocaron una división sin precedentes entre hermanos que nos ha traído a la situación actual.

Ha llegado el momento de volver la vista atrás y recordar qué hizo grande a este país. La disciplina del trabajo diario, la pasión por crear una cultura propia, nacional, y sobre todo el objetivo de recuperar una patria universalista e integradora, como lo fue la Antigua Roma. Piensénlo bien, de habernos basado exclusivamente en la Antigua Grecia nos habríamos quedado siendo un país excluyente y una sociedad cerrada, fue precisamente la entrada de Timeria en Internet y de la Generación Digital la que hizo posible que muchas personas de varios orígenes culturales entrasen en el país y lo transformasen de abajo a arriba, digo bien, porque ninguno de ellos entró por la parte del mando sino desde abajo, para luego ir ascendiendo por méritos propios. Fue precisamente esa generación que apostó por lo romano y no por lo griego los que dieron el impulso necesario a esta nación hasta convertirla en lo que llegó a ser en la Primera República.

Creo que a estas alturas si en algo podemos estar de acuerdo todos los timerios es que la época dorada del país fue entre 2007 y 2008, no es casual justo antes del colapso por la fortísima dependencia que nuestra actividad comercial tenía entonces de la economía del Estado y la intervención del mismo en nuestras tierras. De ahí que mi visión sea distinta de los que sostienen la necesidad de desarrollar una economía propia nacional independiente del Estado. ¿Independiente de qué Estado?. ¿En el mundo globalizado del Siglo XXI, a las puertas de una nueva época donde retorna el proteccionismo, donde los aranceles reaparecen, donde no sabemos siquiera qué tipo de economía habrá en diez años?

Tengo un buen recuerdo de Sejanus cuando fue cónsul del Senado de la República. Su trabajo se hizo bien desde el primer al último día. Eso me basta para confiar en él como candidato para presidir este país. Creo sinceramente que es la persona más adecuada para dirigir este país en estos momentos, para devolver la dignidad a los timerios, para reconciliarnos, incluso con los que han sido desterrados. No podemos expulsar a gente que ha sido vital en la historia de esta nación, me parece absurdo este enfrentamiento guerracivilista por cuestiones que no son incompatibles. ¿Quieren hacer comercio? ¡Que lo hagan! Lo que no podemos hacer es condicionar la supervivencia de este país y comprometer a todas nuestras instituciones públicas porque algunos quieran hacer comercio. Los intentos por impulsar el mercado desde el Gobierno han resultado infructuosos, naturalmente. Ninguna economía puede construirse de arriba hacia abajo. Si alguien quiere hacer comercio, insisto, que lo haga, pero no a costa de comprometer el futuro de todo el país.

Hay cosas muy positivas que hizo la Administración Wers estos años. Yo no lanzo a la basura toda su trayectoria ni escupo en la cara al que ha sido el presidente más veces votado y más querido por la gente de mi país. Algunas de sus aportaciones han sido el actual calendario, ¿alguien se imagina hoy Timeria sin su calendario? También el Compendio de Historia que se redactó gracias a la Academia creada por su Administración. ¿Alguien se imagina que hoy no tuviéramos un compendio de Historia?

No soy catastrofista. Hemos salido de situaciones peores. Hemos superado todos los obstáculos. ¿Hay un obstáculo mayor que un Estado queriendo destruirnos? Seguiremos adelante pase lo que pase. Pero prefiero seguir adelante con un líder fuerte, serio y honrado, en lugar de con quienes tienen nostalgia de un pasado que no ha de volver, y de quienes aspiran a sueños de grandeza con características nacionales que no nos corresponde a los timerios desarrollar.

Votaré por la Unión Cívica Nacional de Glycon Scamandius Sejanus. Porque ahora se retira Wiew Wers y creo que es el mejor candidato, el más preparado, el más serio, y el más adecuado para sacar adelante este país sin hacerlo retroceder al pasado y sin inducirlo a un sueño de grandeza que lo haría estrellarse contra las rocas de la realidad.

Entrevista a Isidoros Giacinti Agave: “Hermenegildo de Legouvé aportó más como político que como Rey de Timeria”

Isidoros Giacinti Agave es responsable del Departamento de Historia en la Academia de Timeria. Es además el director de la redacción del Compendio de Historia sobre Timeria, la publicación más importante de la nación sobre los acontecimientos más destacados en el país.

¿Cree que se ha publicado lo suficiente sobre los orígenes y el Reino de Timeria o que se debería profundizar aún más tal como ha sostenido en varias ocasiones el académico Photius Sophanes?

Es una lástima que las nuevas generaciones de timerios sepan muy poco sobre los orígenes de la nación y sobre el período monárquico, porque aquella etapa es fundamental para comprender por ejemplo los partidos políticos nacionales y las corrientes que siempre se han enfrentado entre partidarios de construir Timeria como país típico imitando a un Estado o los que opinan que podemos hacer algo completamente nuevo. El blog del Reino de Timeria en WordPress fue una buena iniciativa pero se ha demostrado del todo insuficiente, pero sin el interés del Senado y de la Junta Nacional no podremos investigar como se merece el período monárquico.

¿Por qué el Senado y la Junta Nacional no han mostrado interés en profundizar en la monarquía timeria, como fenómeno único al margen de los movimientos monárquicos en las naciones culturales?

Los políticos de hoy fueron los republicanos de ayer. No tienen ningún interés en rescatar la memoria monárquica porque saben que es abrir la caja de Pandora. Hemos tenido en la historia nacional muchos momentos en que se daba al monarquismo por muerto y enterrado, demostrando luego la viveza de un movimiento que ha sobrevivido durante mas de una década con mucha vitalidad, aportando ideas que si en principio fueron rechazadas de plano, luego fueron aplicadas por los mismos políticos que defenestraron a Hermenegildo I.

¿Puede citar algunas de esas propuestas del monarquismo que fueron rechazadas por republicanos para luego ser aplicadas?

La iniciativa del Rey Hermenegildo I para unificar las ideologías que evitó la proliferación de numerosos partidos políticos, garantizó un bipartidismo que resultó fundamental para la estabilidad nacional. Al principio esa iniciativa fue rechazada de plano y muy criticada pero hoy es el día que vemos al Partido Socialista y al Partido Nacional como los principales actores políticos de la nación, nadie se cuestiona los beneficios que aquella reforma aportó al país.

De otra parte, Hermenegildo de Legouvé ha aportado como político y líder del Senado mucho más a la legislación nacional que lo que aportó como Rey de los timerios, su última propuesta constitucional incluye una selección de la mejor trayectoria del país, que ningún jurista ha criticado sino que han aplaudido lo mismo a izquierda y a derecha como en su día se aplaudió la Constitución de Vahal.

¿Es posible imaginar un nuevo Reino de Timeria, aunque sea muy a futuro?

En absoluto. El propio Hermenegildo de Legouvé descartó la restauración monárquica hace años y no apoya ninguna nueva propuesta que vaya en ese sentido. Nadie se imagina una Timeria que no sea republicana, puede que antes del fallecimiento de Ilthío Greek Vahal fuera posible montar un movimiento monarquista, pero a partir de su muerte la tradición republicana se impuso porque ya tiene figuras de relevancia nacional que trascienden a la monarquía y que crearon una tradición jurídica y legislativa profundamente republicana.

¿Fue el Reino de Timeria una democracia plena, o una en construcción?

Los hechos históricos lo demuestran, se celebraron elecciones para elegir al poder ejecutivo y legislativo desde el primer día, de otro lado había una separación real entre los tres poderes y la figura del Rey se limitó a donar medios para hacer país y arbitrar en disputas internas sobre todo entre políticos. No cabe duda que Timeria fue desde el primer día una democracia y eso no tiene que ver con el modelo monárquico o republicano.

Como historiador, ¿cómo se imagina la Timeria de 2030?

Creo que hemos alcanzado un grado de desarrollo que es difícil trascender. Nadie imaginaba hace diez años que íbamos a ser capaces de tener un sello discográfico, provincias y un mercado interno con las posibilidades que eso implica, si algo nos enseña la historia es que nada puede aventurarse, porque en 2007 parecía que la Primera República estaba llena de vida y apenas se derrumbó al año siguiente. Pese a todo pienso que Timeria no crecerá mucho más y mantendrá unos índices de actividad como hasta ahora, no veo aceleración histórica a corto plazo pero tampoco una decadencia porque sigue habiendo flujo migratorio y nuevas generaciones de jóvenes que dan sangre fresca al país, que es lo más importante.