No pido el voto para nadie

Hace unas horas este medio publicó que apoyo públicamente a la Unión Cívica Nacional, dando a entender con ello que estoy pidiendo el voto a la candidatura de Glycon Scamandius Sejanus. Tal como expresé hace varios días en el Foro Nacional no tengo ninguna intención de condicionar el futuro político de la nación ni quiero favorecer a ningún sector concreto pero ante las noticias que se van sucediendo me he visto en la obligación de remitir esta nota escrita al Periódico de Timeria para exponer mi visión personal y política de la situación actual y las posibles situaciones futuras.

Como todo el mundo sabe a estas alturas, el Partido Socialista ha desaparecido después de sufrir varias escisiones. Este hecho fue muy doloroso en lo personal y en lo político para mi, pues comprenderán que dediqué más de quince años a construir un partido que aglutinara a los timerios partidarios de una sociedad solidaria, redistributiva, progresista y tolerante. Creo que en lo político todas las escisiones que mi partido – el único al que he pertenecido y perteneceré – ha sufrido tienen cabida en el mismo, pero en lo personal comprendo que cada quien haya decidido elaborar un discurso concreto enfocado hacia sus prioridades. Soy consciente de que el momento que atravesamos es grave, incluso en lo personal pienso que peligra el propio concepto de Timeria, toda vez que hemos perdido la capacidad de negociar y acordar, esa que nos hizo montar un modelo bipartidista y garantizó la estabilidad muchos años.

Pienso que Timeria está sobradamente preparada para intentar hacer una democracia directa plena, como propuso el Partido Republicano. Pienso también que el modelo de partidos políticos tuvo utilidad mientras servía para que nuevos timerios supieran encontrar a gente con ideas afines cuando todavía no tenían experiencia ni conocían a nadie en Timeria. Esa era la utilidad de los partidos políticos. Pero hemos caído en un marasmo de partitocracia como la de cualquier país corriente, estamos sumidos en la política espectáculo de ver quién hace propuestas más extremas o de grandeza o conservadoras y esto es terrible, porque ya estamos viendo que el show destruye la nación. Los partidos políticos no tienen ya sentido en Timeria, deberíamos dar el paso hacia una democracia directa donde cada cual presente en el Foro Nacional sus propuestas y las más votadas se elaboren en el Senado.

Por supuesto pienso en lo político que la más a absoluta prioridad debería ser dar más poder a las provincias. Tenemos a gente que ha dedicado muchas horas y dinero de su vida privada a Timeria, creo que es absolutamente reprochable responsabilizar a esos timerios – que lo son por derecho tanto como cualquiera de Hermenepolis – de las causas y consecuencias que nos han conducido a la situación actual. No son esos timerios los culpables de nada sino el anquilosamiento y la falta de voluntad política los que nos han traído hasta aquí. Hemos avanzado muy lentamente mientras los más conservadores no paraban de insultarnos y negociar con extranjeros cómo servir en bandeja este país y venderlo como si acaso Timeria fuese una propiedad privada. Este país es de todos, también de los timerios que no son fundadores. Todos hemos aportado y todos hemos hecho grande Timeria, cada uno aportando a su manera. Nadie, salvo los que han violado la Constitución, debe ser rechazado y expulsado de este país. La gente racista y supremacista, los que se consideran patricios timerios, no me representan, es más, me avergüenzan, porque ese no es el espíritu de Timeria, sino todo lo contrario a lo que quienes fundamos este país teníamos en mente cuando lo creamos. Si esa gente toma el poder el 13 de iunius abandonaré Timeria porque no quiero ser cómplice por acción u omisión de la prostitución, y digo bien, repito, prostitución, de mi país, del país de todo, incluidos los de las provincias.

Quiero dejar bien alto y claro que no votaré a la Unión Cívica Nacional el 13 de iunius porque en lo político pienso que su programa es todo lo contrario a lo que Timeria debe hacer en el futuro. Necesitamos avanzar hacia un país confederal, acabar con el gobierno central, no tiene ya ningún sentido y es un estorbo y un riesgo porque supone una tentación para tomar el poder total en la nación, tenemos que acabar con la partitocracia y avanzar hacia la democracia directa, y además tenemos que avanzar hacia colaborar de lleno con organizaciones y asociaciones que tienen nuestros mismos fines.

Cuando me pronuncié sobre la Unión Cívica Nacional y la candidatura de Sejanus lo hice en lo personal, porque creo es una candidatura legítima y democrática, con buenas intenciones. No creo sinceramente que Sejanus tenga como objetivo prostituir este país como sí lo tienen otros a los que no me referiré hoy aquí pero que todos sabemos por los hechos quiénes son. Alguien interesadamente interpretó mis valoraciones personales como valoraciones políticas y han intentado en balde utilizarme para rentabilizar la Unión Cívica Nacional.

Vivimos en un mundo decadente con una pérdida de valores progresiva, cada vez más nuestras sociedades se vuelven más egoístas y desconfiadas precisamente por la falta de solución a esa decadencia de los valores occidentales. Hasta no hace mucho estaba convencido de que Timeria era una isla al respecto, hoy más bien pienso tanto en lo personal como en lo político que somos como nación un templo profanado.

La respuesta de Timeria ante este contagio de posmodernidad está siendo y mucho me temo la misma que la de los países de Europa que viran hacia el conservadurismo extremo y la irracionalidad. Incluso veo brotes de racismo y supremacismo como nunca antes. Es una vergüenza cómo se utiliza la figura histórica de Ilthio Greek Vahal para promover el discurso del miedo, el odio y el racismo. Todos saben que Vahal fue mi mejor amigo aunque estábamos en distintos partidos, creo que hablo con conocimiento de causa cuando digo que él expulsaría del Partido Nacional – creado y estructurado por él mismo – a casi todos los militantes que tiene hoy día. Por mucho que utilicen a Vahal eso que ellos venden es antagónico al vahalismo.

Por primera vez desde la refundación soy muy pesimista con el futuro de este país. En lo personal comprendo a gente como Sejanus, que añoran las épocas del bipartidismo, de los grandes acuerdos PS-PN, aquella gran ilusión cuando volvimos a refundar la nación después de cinco años en el desierto. Pero en lo político les digo que aquel tiempo ya no volverá y e hecho no debería porque la Timeria de hoy es mucho más grande y compleja que la de entonces. Somos timerios de España, Italia, Grecia y Puerto Rico. Somos un país internacional con unas provincias que salvaron la democracia no hace mucho, con auténticos patriotas que aunque nunca han pisado Hermenepolis sienten este país como cualquiera de la capital corriendo por sus venas. Precisamente gracias a esos patriotas somos hoy más grandes que entonces y serán ellos los que en algún momento deberán coger el testigo, o deberían, mejor dicho.

No, mi voto no será para la Unión Cívica Nacional el 13 de iunius, sino para el Partido Republicano. Es mi opción personal y política, porque considero que representa lo mejor de este país e incluso hace confluir lo que desde hace años han sido el Partido Nacional – el de Vahal, el auténtico no el circo y el Show business de hoy – y el Partido Socialista.

Pero a diferencia de otros no pido el voto para nadie. Pido eso si a todos los timerios que por favor actúen en conciencia y con sentido de país en estas elecciones. Que no se dejen arrastrar por los cantos de sirena que acabarán haciendo naufragar el país.

Si el 13 de iunius gana una de las opciones racista, supremacista, anglosajona y excluyente, habrá ganado la opción de prostituir Timeria a los extranjeros y a los mercaderes. En ese caso no actuaré como un niño rabioso negando dar las claves de acceso al correo oficial y a la web, pero tampoco actuaré como un inocente o desarraigado asistiendo impasible a la transformación de Timeria en una marca comercial como Sealand.

Tanto en lo personal como en lo político creo que mi etapa ya pasó y por eso no volveré a participar en la política de Timeria hasta pasados varios años si es que me es posible. Pero solo si gana el supremacismo, abandonaré Timeria para siempre, porque sé que ese será el principio del fin de este país. No asistiré impasible ni seré cómplice por acción u omisión de la destrucción de mi país, del de todos los timerios.